Las
cartas IX (Deianira a Hércules) y XII (Medea a Jasón) de las Heroidas de Ovidio son dos de los
lamentos más poderosos de la obra. Ambas exponen la voz de mujeres míticas que
ayudaron decisivamente a sus héroes a alcanzar la gloria, solo para ser
abandonadas o traicionadas por ellos en favor de una nueva esposa.
A
continuación, se presenta un análisis mitológico, literario y la profunda
relación intertextual que existe entre ambas epístolas.
1.
Análisis de la Carta IX: Deianira a Hércules
•
Contexto Mitológico: Deianira escribe a Hércules tras enterarse de que este se
ha enamorado de Íole, una princesa cautiva, y que planea traerla a casa.
Desesperada, Deianira le envía la túnica impregnada con la sangre del centauro
Neso, creyendo que es un filtro de amor, sin saber que en realidad está
envenenada con el veneno de la Hidra de Lerna.
•
Análisis Literario:
• La ironía trágica y el rumor: La
carta está impregnada de una devastadora ironía. Deianira escribe reprochándole
su infidelidad y cómo el amor lo ha debilitado (más que sus doce trabajos). El
motor de la carta es la Fama (el rumor) que llega a oídos de Deianira.
• La degradación del héroe: Deianira
utiliza la retórica para ridiculizar a Hércules. Le recuerda cómo venció a
monstruos, pero cayó ante Ónfale (vistiendo ropa de mujer y hilando lana) y
ahora ante Íole. Hay un contraste constante entre la virtus (fuerza/virtud
heroica) del pasado y la humillación amorosa del presente.
2.
Análisis de la Carta XII: Medea a Jasón
•
Contexto Mitológico: Medea escribe a Jasón en Corinto, justo antes de perpetrar
su terrible venganza. Jasón la ha abandonado para casarse con Glauca (o
Creúsa), la hija del rey Creonte, olvidando que Medea traicionó a su propia
familia, mató a su hermano y usó su magia para que él consiguiera el Vellocino
de Oro y sobreviviera a los Argonautas.
•
Análisis Literario:
• El reproche de la deuda pendiente:
Toda la carta es un balance contable de "servicios prestados". Medea
le recuerda a Jasón, paso por paso, que su estatus de héroe y su vida misma le
pertenecen a ella.
• La extranjera despojada: Medea se
presenta no solo como una esposa herida, sino como una suplicante exiliada.
Perdió su patria por él y ahora es expulsada de Corinto.
• El presentimiento de la tragedia:
A diferencia de otras heroínas ovidianas que caen en la pasividad, la carta de
Medea vibra con una rabia activa. Hacia el final, la escritura se vuelve
amenazante; Medea anticipa que el dolor que va a causar superará cualquier
traición.
3.
Relación y Paralelismos entre Ambas Cartas
La
conexión entre la Carta IX y la Carta XII es una de las más ricas de las Heroidas, ya que Ovidio construye un
espejo entre dos de las figuras más formidables de la mitología.
|
Aspecto |
Carta IX
(Deianira) |
Carta XII
(Medea) |
|
La tipología de
la heroína |
La esposa legítima, desesperada por
recuperar el amor de su marido mediante recursos externos (el filtro). |
La maga poderosa, traicionada y
consciente de su propia capacidad de destrucción. |
|
La deuda del
héroe |
Hércules le debe a Deianira fidelidad;
ella sufrió esperándolo mientras él realizaba sus hazañas. |
Jasón le debe la vida y la gloria; sin
la magia de Medea, él habría muerto en la Cólquide. |
|
El
"monstruo" doméstico |
Hércules venció a los monstruos del
mundo, pero es vencido por la pasión erótica en su propia casa. |
Jasón huyó de los monstruos, pero
convirtió a su propia esposa en el monstruo que lo destruirá. |
|
El uso del veneno |
Deianira usa el veneno por ignorancia
(cree que es un bálsamo de amor). |
Medea usa el veneno por deliberación
(para matar a la nueva novia). |
Puntos
clave de contacto intertextual:
• El
regalo envenenado: Ambas mujeres envían un regalo nupcial/textil mortal a la
órbita de sus maridos. Deianira envía la túnica a Hércules; Medea (en el mito
posterior a la carta) enviará la corona y el peplo envenenados a la nueva
esposa de Jasón. Ovidio juega con la expectación del lector o lectora, que ya
conoce estos fatídicos desenlaces.
• La
inversión de roles de género: En ambas cartas, los héroes masculinos quedan
despojados de su heroísmo épico. Jasón es un cobarde oportunista que se esconde
detrás del poder de su nuevo suegro. Hércules es retratado como un esclavo de
sus pasiones, perdiendo la virilidad que lo caracterizaba. Ellas, a través de
la palabra, toman el control de la narrativa.
• La
culpa y el remordimiento: Deianira interrumpe su carta al enterarse de que
Hércules agoniza y decide suicidarse. Medea, en cambio, abraza la culpa futura;
sabe que va a asesinar a sus propios hijos y justifica el horror venidero bajo
el peso de su dolor.
Por
otro lado, la influencia de las tragedias griegas clásicas en las Heroidas IX y XII es fundamental, pero
Ovidio no se limita a copiarlas; realiza una reconfiguración genérica profunda.
Al pasar del teatro (género épico-trágico) a la epístola elegíaca (poesía
subjetiva, íntima y en primera persona), Ovidio humaniza a los personajes,
cambia los enfoques psicológicos y dota a las mujeres de una voz sin la
mediación del coro o de los mensajeros trágicos.
A
continuación, se detalla cómo influyeron Las
Traquinias de Sófocles y la Medea
de Eurípides en el texto ovidiano.
1.
Sófocles (Las Traquinias) y la Carta
IX (Deianira a Hércules)
La
tragedia de Sófocles es la fuente directa para la muerte de Hércules y la
desesperación de Deianira. Sin embargo, Ovidio altera drásticamente la
estructura temporal y la psicología del personaje.
• El
control del tiempo y la ironía: En Las
Traquinias, Deianira envía la túnica con el mensajero Licas y, después, al
ver cómo un trozo de lana empapado en el veneno se desintegra al sol, se da
cuenta del peligro y se horroriza. En la carta de Ovidio, la escritura ocurre
en el intervalo exacto en que la túnica ya ha sido enviada pero el resultado
aún se desconoce. Hacia el final de la epístola, el rumor de la agonía de
Hércules le llega en tiempo real, lo que fragmenta su discurso.
• De
la fragilidad a la indignación retórica: La Deianira de Sófocles es una mujer
sumisa, temerosa y compasiva (incluso siente lástima por Íole al verla llegar
como esclava). La Deianira de Ovidio, influida por la retórica romana, es mucho
más incisiva y mordaz. Lanza ataques directos contra la virilidad de Hércules y
utiliza el reproche como un arma política y moral, transformando la tristeza
sofoclea en indignación elegíaca.
2.
Eurípides (Medea) y la Carta XII
(Medea a Jasón)
La
Medea de Eurípides (431 a.C.) conmocionó a Atenas al presentar a una mujer
bárbara que asesina a sus propios hijos para castigar a su marido. Ovidio toma
este referente, pero decide explorar el pasado amoroso y la vulnerabilidad que
Eurípides solo menciona de pasada.
• La
génesis del monstruo: La tragedia de Eurípides comienza en Corinto, cuando el
matrimonio ya está roto y Medea ya está sumida en la furia. Ovidio, en cambio,
dedica la mayor parte de la Carta XII a recordar los días en la Cólquide: el
momento en que vio a Jasón por primera vez, cómo se enamoró y cómo lo salvó. Al
hacer esto, Ovidio recontextualiza a la bruja como una víctima de amor. Nos
hace empatizar con la joven enamorada antes de que se convierta en la asesina
infanticida.
• La
intertextualidad del final abierto: Eurípides muestra el clímax de la violencia
en el escenario. Ovidio, al estar limitado por el formato epistolar (Medea está
escribiendo una carta antes de actuar), recurre a la sugerencia. El final de la
carta XII es un homenaje directo al desenlace euripideo, pero suspendido en el
tiempo. Ovidio asume que su lector romano conoce perfectamente la obra de
Eurípides, por lo que el texto epistolar funciona como una precuela psicológica
de la famosa tragedia.
3. El
gran cambio ovidiano: El paso de la Tragedia a la Elegía
Al
tomar estas dos grandes tragedias, Ovidio opera una transformación estética que
los filólogos llaman recusatio o transgresión de géneros:
1. De
lo público a lo privado: En el teatro griego, los lamentos de Deianira y Medea
tienen un impacto político y social inmediato, debatido por el Coro. En las Heroidas, el espacio se reduce a la
intimidad del escritorio. La tinta sustituye a los gritos en el proscenio.
2. El
"Servitium Amoris" invertido: Ovidio introduce el concepto romano del
servitium amoris (la esclavitud del amante). En Sófocles y Eurípides, el dolor
nace de la ruptura de las leyes sagradas del matrimonio y la hospitalidad. En
Ovidio, el dolor nace de la asimetría del amor: ellas se entregaron por
completo (esclavas de amor) y ellos rompieron ese pacto emocional.
A
manera de conclusión, el impacto de las Heroidas
de Ovidio —y específicamente de figuras como Medea y Deianira— en la literatura
actual es inmenso. Ovidio no solo rescató a estos personajes de la periferia de
los mitos heroicos masculinos, sino que inauguró una tradición literaria que
resuena con fuerza en la narrativa contemporánea: la subversión del punto de
vista y la descentralización del héroe tradicional.
La
influencia de estas mujeres en la literatura actual se manifiesta en tres ejes
fundamentales:
1. El
auge de la "Retelling" y la perspectiva de género
La
literatura contemporánea vive una era dorada de reescrituras mitológicas (como
las obras de Madeline Miller, Natalie Haynes o Jennifer Saint). Estas novelas
modernas hacen exactamente lo mismo que Ovidio en las Heroidas: toman el mito
clásico, desplazan al héroe masculino (Hércules, Jasón, Aquiles) al fondo de la
escena y le otorgan el micrófono a las mujeres que la historia oficial tildó de
"secundarias", "víctimas" o "monstruos". Novelas
actuales sobre Medea o Circe son herederas directas de la Carta XII.
2. La
deconstrucción de la "Mujer Malvada" o "Loca"
Ovidio
fue un pionero en dotar de complejidad psicológica e intimidad a personajes que
la épica despachaba como villanas. En la literatura actual, esto ha
evolucionado hacia la exploración de las motivaciones profundas de los
personajes femeninos grises u oscuros. Medea y Deianira no actúan por una
maldad inherente, sino como respuesta a la violencia institucional, al abandono
y al despojo de su propia agencia. La narrativa actual (tanto en la literatura
de ficción como en el thriller psicológico) utiliza este molde ovidiano para
crear personajes femeninos tridimensionales que desafían los binarismos de
"santa" o "pecadora".
3. La
"Poética del Clamor" y la denuncia de la asimetría de poder
La
estructura de las Heroidas se basa en
una mujer escribiendo desde el aislamiento y el exilio a un hombre que ostenta
el poder público. Esta asimetría es un motor fundamental en la literatura
contemporánea con enfoque feminista. La epístola ovidiana funciona como un
antecedente remoto de la literatura de testimonio y de la autoficción actual,
donde poner en palabras el trauma y la traición institucional o doméstica es el
primer paso para reclamar la justicia histórica.
En
definitiva, Medea y Deianira nos enseñaron que la historia cambia según quién
la cuente. Ovidio demostró que detrás de cada gran hazaña heroica masculina
suele haber una voz silenciada; la literatura actual ha recogido esa antorcha
para asegurarse de que esas voces no vuelvan a callar.
Bibliografía
recomendada:
-Textos
Clásicos Base
•
Ovidio. Heroidas. Traducido por
Vicente Cristóbal López, Editorial Alianza, 2008.
•
Eurípides. Medea. Traducido por Juan
Antonio López Férez, Editorial Cátedra, 2017.
•
Sófocles. Las Traquinias. Traducido
por Assela Alamillo, Editorial Gredos, 2011.
-Reescrituras
y Novelas Contemporáneas
•
Cusk, Rachel. A contraluz (Outline). Traducido por Marta Alcaraz,
Libros del Asteroide, 2016.
•
Flynn, Gillian. Perdida (Gone Girl). Traducido por Juanjo
Estrella, Random House, 2013.
•
Haynes, Natalie. Las troyanas (A Thousand Ships). Traducido por Julia
Osuna Aguilar, Editorial Salamandra, 2021.
•
Hewlett, Rosie. Medea. Bantam
Transworld, 2024.
•
Michaelides, Alex. La paciente silenciosa
(The Silent Patient). Traducido por
Héctor Silva, Alfaguara, 2019.
•
Miller, Madeline. Circe. Traducido
por Carlos Losilla, Alianza de Novelas, 2019.
•
Saint, Jennifer. Ariadna (Ariadne). Traducido por José Luis
Piquero, Umbriel Editores, 2021.
•
Wolf, Christa. Medea. Traducido por
Miguel Sáenz, Círculo de Lectores, 1998.
Imagen:
Jason y Medea (1907) - John William Waterhouse.
Dra. Margarita Díaz de León Ibarra.
