No obstante,
pocos años después, Publio Ovidio Nasón fractura este monolito ideológico en
sus Heroidas. Al tomar a la reina de Cartago y concederle el control
absoluto de la palabra a través del formato epistolar, Ovidio no realiza una
mera copia o imitación del texto virgiliano. Por el contrario, traslada el
conflicto heroico de la épica hacia la elegía y la subjetividad, el desamor y
el erotismo doliente. La Carta VII se convierte en un espacio de
resistencia retórica donde la versión oficial de los hechos es sometida a un
riguroso examen desde la periferia de la historia.
La Carta VII
de las Heroidas de Ovidio —epístola ficticia escrita por Dido,
reina de Cartago, a Eneas— destaca por su intertextualidad, innovación
genérica y deconstrucción psicológica que dialoga de forma directa y crítica
con el libro IV de la Eneida de Virgilio. A continuación, se presenta un
análisis literario estructurado bajo los principales ejes críticos:
1. Innovación
Genérica: La Elegía Epistolar
Ovidio
revoluciona la literatura de la época al fusionar dos tradiciones en apariencia
incompatibles:
- El Monólogo Dramático y la Epístola: Convierte la epístola en un espacio de
subjetividad pura. La carta funciona simultáneamente como un puente de
comunicación y una barrera insalvable que acentúa la distancia física y
temporal entre los amantes.
- El tono elegíaco: Ovidio traslada el conflicto desde el
plano político, el destino imperial y las hazañas heroicas, hacia el plano
del dolor íntimo, el desamor y el erotismo sufriente.
2.
Intertextualidad Crítica frente a Virgilio
Mientras Virgilio
justifica la partida de Eneas a través de la pietas (el deber religioso
y civil impuesto por los dioses), la Dido ovidiana desmonta este argumento
despojándolo de su épica:
- Humanización y devaluación del héroe: Para Dido, la búsqueda de Italia no es
una misión divina, sino una excusa cruel, una inconstancia o la
persecución vana de una tierra desconocida sacrificando una realidad ya
consolidada (Cartago).
- Ironía trágica y premonición: Como los lectores de la época ya
conocían el desenlace (el suicidio de Dido), Ovidio juega constantemente
con la alusión al futuro. Dido escribe la carta con la espada de Eneas en
su regazo, convirtiendo el texto en un testamento donde la escritura y la
muerte se entrelazan indisolublemente.
3. Psicología del
Personaje: Melancolía vs. Furor
A diferencia de
la Dido virgiliana, que es retratada a menudo bajo la óptica de la locura
violenta (furor) inducida por los dioses, la Dido de las Heroidas
exhibe una profunda melancolía y lucidez.
Ovidio le otorga
una voz hiper-retórica propia de las escuelas de declamación romanas (suasoriae).
Dido argumenta de forma lógica, persuasiva y desesperada: apela a la piedad,
ofrece compartir el trono cartaginés, utilizando la vulnerabilidad física como
el último recurso para retenerlo.
4. Lectura de
Género y "Voz Subversiva"
Dido toma la
palabra para denunciar los costes personales que el macro-proyecto del Imperio
Romano (simbolizado por Eneas) impone sobre las mujeres y los pueblos
marginados por el relato oficial de la historia. Su voz desmitifica el heroísmo
patriarcal, revelando el egoísmo destructivo latente detrás de la gloria
fundacional.
En la Carta
VII de las Heroidas, Ovidio despliega toda la maestría de la
retórica romana. Al ser un ejercicio de persuasión desesperada (suasoria),
Dido utiliza recursos estilísticos muy específicos para conmover a Eneas y
evidenciar la injusticia de su partida.
Las figuras
retóricas más destacadas en el texto latino son las siguientes:
1. Símil
Estructural (Comparación)
La carta abre con
uno de los símiles más célebres de la obra, que marca el tono elegíaco y
premonitorio de toda la epístola:
“Cual suele el
blanco cisne, que en el vado
de Meandro se ve
cercano a muerte,
cantar, sabiendo
que le llama el hado
así, sin
esperanza de moverte,
mi canto ronco y
débil voz levanto
contra aquel dios
que fuerza a endurecerte.”
- Función: Dido se compara con el cisne moribundo.
No canta porque tenga esperanza de ser escuchada, sino porque la muerte es
inminente. Establece desde el primer verso que la escritura de la carta es
un acto terminal.
2. Antítesis y
Paradoja
Ovidio recurre
constantemente a la contraposición de ideas para subrayar el absurdo del
comportamiento de Eneas y el dolor de Dido:
- La paradoja de la búsqueda: Dido le echa en cara que huye de una
ciudad ya construida y segura (Cartago) para perseguir una ciudad
que solo existe en promesas (Italia):
“Huyes ciudad que está poblada y hecha,
búscasla por hacer, buscas mis daños,
buscas tierra, porque esta te es estrecha.
Hallándola después de algunos años,
¿quién te la ha de entregar? ¿Qué habitadores:
sus campos han de dar a unos extraños?”
- Función: Resalta la irracionalidad del héroe
épico desde la perspectiva del sentido común y el amor humano, enfrentando
el "vacío" del futuro imperial con la "realidad" del
presente afectivo.
3. Políptoton y
Anáfora
El uso de la
repetición de palabras en diferentes formas gramaticales (políptoton) o al
inicio de los versos (anáfora) simula la obsesión y el eco mental del abandono:
- Dido repite variaciones de las palabras "huyes"
(fugis) y "seguir" (sequeris). Le
reclama que huye de quien lo ama y sigue a quien lo rechaza.
- Función: Genera un ritmo musical que mimetiza el
estado de ansiedad y fijación psicológica del personaje.
4. Apóstrofe e
Interrogación Retórica
Dido no solo se
dirige a Eneas, sino que rompe el discurso para interpelar a elementos
abstractos, a los dioses o a sí misma:
- Se dirige directamente a los vientos señalando
que los mismos vientos que Eneas espera para huir son los que destruirán
su flota, o interroga directamente la piedad de su amante: ¿A dónde
huyes? ¿Qué buscas?
- Función: Incrementa la teatralidad y el
dramatismo de la epístola. Transforma el texto escrito en una viva voz que
clama en un escenario vacío.
5.
Personificación y Metáfora Marítima
El mar y los
elementos naturales dejan de ser mero paisaje y se convierten en reflejos de la
crueldad de Eneas:
- Dido afirma que Eneas nació de las rocas,
de las olas embravecidas o de las fieras, y no de una diosa (Venus). El
mar tempestuoso representa la propia dureza del corazón del troyano.
- Función: Desmitifica el linaje divino de Eneas.
Si en la Eneida su origen divino lo eleva, en las Heroidas
su falta de empatía lo rebaja a la categoría de elemento natural, frío e
inhumano.
Estas figuras
ayudan a construir el reproche de la falsa pietas de Eneas. En la
tradición romana, la pietas era la virtud suprema del héroe:
implicaba el cumplimiento del deber devoto hacia los dioses, la patria y la
familia. En la Eneida, Virgilio utiliza esta virtud para justificar que
Eneas abandone a Dido: él no se va por crueldad, sino porque debe obedecer el
mandato divino de fundar Roma.
Sin embargo, en
la Carta VII de las Heroidas, Ovidio utiliza las figuras
retóricas para desmontar esta justificación, retratando la pietas de
Eneas como una máscara hipócrita y contradictoria. Las figuras analizadas
operan de la siguiente manera para construir este reproche:
1. La Antítesis:
Destapar la contradicción moral
Ovidio recurre a
la antítesis para demostrar que las acciones de Eneas contradicen directamente
la supuesta piedad que profesa. Dido argumenta que un hombre verdaderamente
"piadoso" no comete sacrilegio destruyendo a quien le dio asilo.
- El mecanismo: Al contraponer la estabilidad de Cartago
con la incertidumbre de Italia, las figuras estilísticas demuestran que
Eneas prefiere adorar a dioses abstractos en el futuro mientras comete una
impiedad real en el presente. Dido le echa en cara que lleva los dioses
patrios en sus manos (sacra patria), pero que esas mismas manos
están manchadas por la traición amorosa.
2. La
Personificación y Metáfora: Desmitificar el origen divino
Para los romanos,
la pietas se heredaba de la estirpe. Eneas es hijo de Venus (la diosa
del amor), lo que teóricamente fundamentaría su naturaleza noble.
- El mecanismo: Mediante el uso de metáforas marítimas y
salvajes (afirmar que Eneas nació de las rocas o de las fieras), Dido anula
su linaje divino. Si sus actos son crueles, su naturaleza no es divina
ni piadosa, sino inhumana. Dido subvierte el relato épico: Eneas no actúa
movido por un dios, sino por una total falta de empatía humana,
equiparándolo con el mar tempestuoso que destruye barcos.
3. La
Interrogación Retórica: Exponer la falsedad del "mandato divino"
Eneas sostiene
que parte porque los dioses (Mercurio, el espectro de su padre Anquises) se lo
ordenan en sueños. Dido utiliza la interrogación retórica para sembrar la duda
y ridiculizar este argumento.
- El mecanismo: Con preguntas punzantes como ¿Es
realmente la voz de un dios la que te llama, o es tu propia inconstancia?,
Dido utiliza la retórica para desgarrar la narrativa oficial. La
interrogación fuerza al lector a ver la pietas no como un deber
sagrado, sino como un pretexto retórico conveniente que el héroe
utiliza para eludir su responsabilidad afectiva y el juramento de
fidelidad que le hizo.
4. El Políptoton
de "Huir" y "Seguir": La inversión de prioridades
Al repetir
obsesivamente las variaciones de fugis (huyes) y sequeris
(sigues), Ovidio redefine conceptualmente la misión de Eneas.
- El mecanismo: En la épica, el viaje de Eneas es una
búsqueda sagrada (sequi Italiam). En la elegía de Ovidio, gracias
al juego de palabras, el viaje se transforma en una cobarde huida (fugere
Didonem). La figura retórica degrada el estatus del héroe: el supuesto
fundador piadoso es reducido a un hombre que escapa de sus compromisos,
anteponiendo una quimera política al dolor humano que deja a su paso.
Ovidio utiliza
estas herramientas para demostrar que la pietas de Eneas es selectiva y,
por lo tanto, falsa. Para fundar el Imperio Romano (un acto supuestamente
piadoso), Eneas debe cometer un acto de impiedad brutal contra Dido. La
retórica ovidiana le da la victoria moral a la reina, desnudando la propaganda
política de la época.
Cuando Ovidio
compone las Heroidas (alrededor del 15 a.C.), el emperador Augusto
estaba en pleno proceso de reconstrucción nacional tras décadas de guerras
civiles. Su programa político se basaba en la Restauratio Republicae
(la restauración de las costumbres ancestrales), y la pietas era
la piedra angular de esta propaganda.
Al reescribir la
historia de Dido y Eneas bajo esta luz, Ovidio no solo hace literatura, sino
una crítica velada al régimen agusteo a través de los siguientes ejes:
1. El
contra-discurso a la propaganda oficial
Augusto había
encargado a Virgilio la composición de la Eneida para legitimar su
propio poder: Augusto se presentaba como el heredero directo de Eneas y, por lo
tanto, el máximo exponente de la pietas (el deber hacia el Estado y los
dioses por encima de los deseos personales).
Al dar la palabra
a Dido en las Heroidas, Ovidio descentra el relato oficial:
- El coste humano del Imperio: Ovidio demuestra que la fundación de
Roma y la gloria de Augusto están construidas sobre el sufrimiento, el
engaño y el cadáver de una mujer.
- Subversión de valores: Lo que el régimen celebraba como
"heroísmo y deber sagrado" (la partida de Eneas), Ovidio lo
redefine desde la perspectiva de la víctima como crueldad, ambición
egoísta e impiedad.
2. Elegía vs.
Épica: Una rebelión estética y política
En la Roma de
Augusto, la épica era el género patriótico por excelencia, el que
cantaba las glorias del Estado. Por el contrario, la elegía (el género
de Ovidio) cantaba al amor, al ocio (otium), al deseo y a la
subjetividad individual.
Que Ovidio tome
un personaje cumbre de la épica nacional y lo arrastre al terreno de la elegía
es un acto de provocación política:
- Implica que el amor, el dolor individual
y los pactos privados entre dos personas tienen tanto o más valor que los
mandatos divinos del Destino del Imperio.
- Desafía la exigencia agustea de que los
ciudadanos (y los poetas) debían subordinar su vida privada al servicio
del Estado.
3. Las leyes
morales de Augusto y la ironía ovidiana
Para la fecha de
composición, Augusto ya había promulgado las Leges Iuliae (18 a.C.),
unas leyes morales estrictas que penalizaban el adulterio y obligaban al
matrimonio para restaurar la moralidad romana.
Dido, en su
carta, argumenta que ella y Eneas ya estaban unidos por un lazo matrimonial
legítimo ante los dioses en la cueva. Al abandonar a Dido, Eneas rompe un
juramento sagrado. La ironía para el lector contemporáneo de Ovidio era brutal:
el héroe que encarna la pietas agustea actúa, bajo las propias leyes
de Augusto, como un adúltero y un transgresor de la fe conyugal.
4. El trágico
destino de Ovidio
Esta actitud
irreverente hacia los valores del régimen explica, en gran medida, el destino
final del poeta. Años más tarde, en el 8 d.C., Augusto desterrará a Ovidio a
los confines del Imperio (a Tomis, en el Mar Negro), argumentando un
"poema y un error" (carmen et error). Aunque el detonante fue
su Arte de amar, la semilla de su disidencia ideológica y su
cuestionamiento a la pietas oficial ya estaba sembrada en obras
tempranas como esta epístola de Dido.
La subversión
ovidiana del mito fundacional
En conclusión, la
Carta VII de las Heroidas no debe ser leída simplemente como un
lamento amoroso o una imitación estilística del relato virgiliano, sino como un
monumento de disidencia estética y política en la Roma de Augusto. A
través de una sofisticada estrategia que entrelaza la retórica, la psicología y
la ideología, Ovidio ejecuta una deconstrucción profunda del heroísmo épico.
- En el plano retórico-formal, el uso magistral del dístico elegíaco y
de figuras como la antítesis, el políptoton y la interrogación retórica
traslada el conflicto desde el macrocosmos de los decretos divinos al
microcosmos de la herida íntima. La retórica aquí no es mero ornamento,
sino una herramienta de demolición jurídica con la que Dido impugna, verso
a verso, la legitimidad moral del viaje de Eneas.
- En el plano psicológico, Ovidio reemplaza el furor
irracional y divinamente inducido de la tradición épica por una lucidez
melancólica y dolorosamente humana. Al dotar a Dido de una voz
hiper-retórica, argumentativa y profundamente consciente de su destino, el
poeta la eleva de víctima pasiva a jueza crítica de su propia historia. La
inclusión de elementos como la sospecha de la maternidad frustrada
humaniza el conflicto y despoja a Eneas de cualquier rastro de empatía.
- En el plano político e ideológico, la epístola opera como un
contra-discurso frente a la propaganda del régimen agusteo. Al redefinir
la sagrada pietas de Eneas como una máscara de crueldad,
ambición egoísta e inconstancia, Ovidio expone los costes humanos y de
género sobre los cuales se edificó el Imperio Romano. La fundación de
Roma, celebrada por el relato oficial como un acto de piedad cósmica, es
desvelada por la subjetividad femenina de Dido como un acto originario de
violencia e impiedad.
En última
instancia, la Carta VII demuestra la capacidad de Ovidio para subvertir
los géneros literarios y las verdades de Estado. Al priorizar el pacto
privado y el dolor individual por encima del destino imperial, el poeta no solo
desafía la estética de su tiempo, sino que siembra las bases de una resistencia
ideológica que, siglos después, sigue invitando a leer los mitos fundacionales
desde la incómoda pero necesaria perspectiva de los vencidos.
Imagen: La muerte
de Dido (s XVII) de Andrea Sacchi.
Dra.
Margarita Díaz de León Ibarra.